Los protectores oculares evitan lesiones en casos de riesgos:
  • Mecánicos: impactos, polvo, partículas sólidas, partículas mecánicas, arena.
  • Químicos: gotas y salpicaduras de líquidos.
  • Radiaciones: infrarrojo, ultravioleta, láser, luz viva.
  • Eléctricos: contacto directo, arco eléctrico de cortocircuito.
  • Térmicos: líquidos calientes, material en fusión, llamas.